
Con la crisis financiera le está cayendo duro a los paraísos fiscales, esos países impíos donde los millonarios evaden dinero al fisco de sus países. Vale, es una faena que los curritos paguemos impuestos mientras los que de verdad tienen pasta se las arreglen para no pagar por ella pero si no le pueden poner cancelas al campo mucho menos al dinero.
La legalidad siempre va dos pasos por detrás de quienes hacen la trampa y el dinero negro no va a ser una excepción. Los realmente artífices de la crisis económica, los gobiernos y los bancos, necesitan cabezas de turco y han rebuscado en la lista de malos malosos de toda la vida. Y han aparecido, claro (siempre ha habido un roto para un descosido). Algo así como que: “ya que se nos ha inundado la casa porque no nos hemos ocupado del techo vamos a aprovechar para cambiar el suelo que siempre ha estado apolillado”.




