Es costumbre entre los intermediarios financieros llamarle a las acciones de las empresas que cotizan en Bolsa por un genérico que le da nombre al conjunto. Es el caso de las iberias, cocacolas, zaras, matildes, repsoles… Ahora un nuevo genérico “bolsístico” se añade a la jerga: las “shaolines”. Efectivamente, el milenario templo Shaolin (495 d.C), exponente máximo del kung fu, prepara su salida a Bolsa de la mano de, por un lado las autoridades de Dengfeng – la ciudad donde se encuentra el templo budista – y, por otro, la compañía pública China Travel Service (CTS).
Según informa el diario ‘Daily Telegraph’, que cita fuentes gubernamentales chinas, esta alianza empresarial o ‘joint venture’ debutaría en los parqués de Hong Kong o Shanghai en 2011 con un valor de unos 1.000 millones de yuanes, 100 millones de euros.






