
Recientemente Chávez ha devaluado su moneda para mejorar las exportaciones venezolanas de crudo. Este aprendiz de economista y muchas otras cosas sigue convencido de que no es lo que es sino lo que él diga y juega con la moneda como quien juega con las televisiones y todo lo que haga falta. Y debe estar convencido de que cuanto más lo dice más verdad es porque, ya no contento con que las televisiones públicas emitan forzosamente sus soporíferas alocuciones de varias horas ahora ha impuesto la misma medida a las televisiones de pago.
La relación de cambio con otras monedas esta fijada por ley, no por el libre juego de la demanda y de la oferta, propiciando un floreciente mercado negro de divisas en dicho país. Y es que no hay otro remedio. La relación de cambio dólar/bolivar fuerte oscila entre 2,6 y 4,3 por dólar (según el sector afectado). Esto quiere decir que en un país pobre donde la inflación es galopante, los precios de los productos básicos tienen varios ceros y apenas hay importaciones hay que dar 1 dólar para conseguir 2,6 bolívares.






