En 1945 R.A. Radford, un británico que había estado preso en un campo de prisioneros en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, publicó un artículo en el cual detalló sus experiencias durante el cautiverio. Pudiera pensarse que centró su relato en las penalidades del cautiverio pero nada más lejos de la realidad. Con todo lujo de detalle, Radford describió una forma de organización económica única e irrepetible, tanto por las circunstancias y protagonistas del contexto histórico como por las peculiaridades de su funcionamiento. Utilizando como referencia uno de los artículos más conocidos de la historia económica en el presente capítulo analizaremos las características de la forma económica por excelencia: la economía de mercado. Y en ese funcionamiento subyace la mano invisible: el interés de los economicus es lo que hace que se promueva el interés de la sociedad. Pero a pesar de lo que pueda pensarse no todo depende del precio. La mano económicus es invisible, sí, pero tiene muchos dedos y no todos juegan limpio.
¿En qué se parecen un campo de prisioneros y un mercado?
No hay comentarios - Deja un Comentario
¿Por qué le llaman democracia cuando en realidad es una oligarquía?
No hay comentarios - Deja un Comentario
El sector público es fundamental en las organizaciones económicas y al frente suelen estar gobiernos elegidos democráticamente. En los sistemas democráticos son muchos los partidos políticos llamados a repartirse la tarta de votos. Pero lo normal es que gane el partido mayoritario de la Derecha-Cola o el partido mayoritario de la Izquierda-Cola. ¿No le sorprende que la liga la ganen siempre los mismos? Tanto unos como otros se comportan como un duopolio – un mercado donde solo existen dos empresas – para autoperpetuarse en el poder. Sucede en la mayoría de los países del mundo pero el caso español es sangrante por muchas razones. Al final y en la práctica, o mandan los unos o los otros, como si toda liga fuera del Madrid o del Barça, aunque eso sí con algún socio ocasional. La élite de quienes están al frente de estos partidos mayoritarios se alternan para gobernar España y, como buenos economicus y utilizando métodos legales que no morales, se refuerzan en el poder mientras impiden el ascenso de otras formaciones. ¿Se atreve a descubrir que realmente no vive en una democracia?
Me dicen desde la editorial que la cubierta que he publicado en el anterior post no es la definitiva. He aquí la que va a salir publicada en abril bajo el sello de Gestión 2000. Mis disculpas. Gracias por las numerosas muestras de apoyo y enhorabuena que ya he recibido tanto en mi correo como en el facebook. A partir de este domingo empiezo a desgranar la temática de todos y cada uno de los capítulos. Espero no defraudaros!
Bajo el sello de Gestión 2000 publico en abril mi primer ensayo de economía y también mi primer libro que no es para bachillerato o ciclos. Desde que el año 2000 publiqué Contabilidad General y Tesorería para el ciclo medio de gestión administrativa ha llovido mucho. Hoy en el mercado también están Formación y Orientación Laboral, Empresa e Iniciativa Emprendedora y Economía, los dos primeros para ciclos y este ultimo para bachillerato. Cronológicamente este es el resumen rápido pero no por dejar de publicarse los libros dejan de estar ahí. Este ensayo de economía nació en 2006 para servir de libro de apoyo al libro de economía para primero de bachillerato que es el que mejor acogida ha tenido de entre los citados.
Cualquier libro de texto tiene que ajustarse a un currículo para su elaboración e igualmente debe ser muy políticamente correcto a la hora de exponer contenidos. El de economía no es una excepción. Se trata de un libro pensado para quienes se inician en la economía pero que se queda muy en la superficie de ciertos conceptos y ya no digamos de corrientes de opinión. Los libros de texto son libros técnicos con poco margen para el comentario o la reflexión, lo cual es un grave handicap cuando se trata de economía donde cabe de todo: política, filosofía, historia, matemáticas, sociologóa, estadística… La economía lo es todo y es nada.
Para tratar de suplir las carencias que cito en el apartado anterior nació en 2006 este ensayo que va a ver la luz ahora. Es algo a medio camino entre Freakomics y El Economista camuflado o, por lo menos, eso he pretendido que sea. La última palabra la tendrán los lectores. Para mí es un libro muy polítcamente incorrecto que me he divertido mucho haciendo. Y es que precisamente esa es una de mis máximas pretensiones: que sea ameno para quien lo lee. Pensado para todos los públicos este libro trata de explicar el mundo bajo un enfoque económico. Estos son algunos de los por qué a los que da respuesta el libro:
- ¿En qué nos parecemos un millonario, un bosquimano, usted y yo?
- ¿Por qué le llaman democracia cuando realmente es una oligarquía?
- ¿Por qué pagamos más por los plátanos que por las bananas?
- ¿Por qué son buenos los monopolios?
- ¿Por qué pagamos colegios privados cuando los resultados de la pública son similares?
- ¿Qué tienen en común los vendedores de móviles y los traficantes de drogas?
- ¿Por qué no vemos a Kaká como un emigrante?
- ¿Por qué debería legalizarse el tráfico de algunas sustancias ilegales?
- ¿Por qué deberían echarse al monte los cerdos, los pollos y las vacas?
- ¿Por qué los países prefieren los cañones a la mantequilla?
- ¿Por qué hay bancos que no piden avales a sus clientes pobres?
- ¿Por qué los gobiernos gastan más de lo que ingresan?
- ¿Por qué las burbujas siguen cobrándose víctimas a pesar de los controles de bancos y gobiernos?
- ¿Por qué los países que lo hacen todo ellos mismos son pobres?
- ¿Qué tienen en común las acciones de una compañía naviera del siglo XVIII y las hipotecas ninja del siglo XXI?
- ¿Por qué las subvenciones a la agricultura de los países ricos perjudican a los países pobres?
- ¿Cómo es posible cultivar vino en la bodega de un barco?
- ¿Por qué debería haber más multinacionales en los países pobres?
Saldrá en abril y desde este blog voy a hacer una especie de puesta de largo: todas y cada una de las semanas hasta su lanzamiento comentaré uno o dos capítulos del mismo. Espero que lo disfrutéis
“Vente a Alemania, Pepe” es el título de una película de 1971 protagonizada por Alfredo Landa y que ilustraba, con muchos tópicos y un humor que yo encuentro deprimente, las características de la emigración española de la década de los sesenta. En aquellos tiempos miles de labriegos, hasta 500.000 se fueron con Pepe a Alemania, para mejorar sus perspectivas laborales. Mucho ha llovido desde entonces.
En dos generaciones se han acortado las distancias entre los países pero lo que sí que ha variado sustancialmente es la preparación de los emigrantes españoles. Esta semana la canciller alemana Angela Merkel visitará España para invitar a los españoles a trabajar a su país. En España hay excedentes laborales, 4.700.000 desempleados, mientras que Alemania necesita medio millón de trabajadores cualificados. Como siempre y en este tipo de noticias, lo más interesante no es lo que se dice sino lo que no se dice. ¿Qué tienen de especial los emigrantes españoles? ¿Son más cualificados o simpáticos que los de otras nacionalidades? No, nada de eso. Los latinos de los países europeos suelen tener “morriña”, esto es, añoranza por su tierra natal. Esto quiere decir que lo normal es que vuelvan a sus países de origen si las perspectivas laborales cambian o, en todo caso, a jubilarse. Y esto último es fundamental para un país que acoge emigrantes.
» Lee el resto de esta entrada..

Primero fue Grecia, ahora Irlanda. Y puede que luego les toque a Portugal o España. ¿Cómo se ha llegado a esto? Primero, porque entre las multinacionales que se han apuntado a la globalización también hay bancos y segundo, porque resulta más fácil prestarle el dinero a un país de los llamados ricos, aunque sean los de segunda fila, que a otros. Si encima ese país es tu vecino y tienes importantes relaciones con él pues… ¿por qué no?
Con todo lo que se habla estos días de Irlanda creo que no estoy diciendo nada que no se sepa pero me parecía muy interesante mostrar este gráfico que ilustra el peculiar dominó financiero que han montado entre sí los países de la Unión Europea.
» Lee el resto de esta entrada..
¿Por qué es tan difícil encontrar a la persona ideal? (II)
3 comentarios - Deja un Comentario
Está trayendo cola el post de las naranjas y los limones llevado al plano emocional. En el anterior post señalamos que la ley de Gresham solía expulsar del mercado a los que según nuestra propia visión, son los mejores candidatos, esto es, nosotros mismos. Pero esto sucede una vez que nos desengañamos de nuestras posibilidades o de los beneficios que nos va a reportar el emparejarnos. ¿Cómo afrontamos cada decisión de emparejarnos? Química aparte, está el método científico para analizar racionalmente las alternativas mediante el llamado método prueba o error el cual solemos afinar a medida que acumulamos experiencias. Lástima de no poder disfrutar de varias vidas para poder llegar realmente adonde queremos.
Para medir los resultados, en economía se utilizan los números del dinero como forma de valorar para evaluar los costes y los beneficios de cada cosa. Pero los precios, salarios, etc no son valores absolutos, puesto que solo proporcionan una vara de medir. Los precios nos permiten saber que es más valorado un coche (20.000 €) que una manzana (0,02) y además podemos establecer comparaciones y equivalencias. Un coche de 20.000 € equivale a 100.000 manzanas. Todo ello sin contar con que todo tiene su tiempo y su lugar porque ¿cuánto vale un vaso de agua que sale del grifo de nuestras casas? ¿Y ese mismo vaso en medio del desierto y muerto de sed? Medir emociones es más complicado pero posible a través de la utilidad: una persona decide buscar pareja solo si la utilidad esperada es superior a la de estar soltero.
» Lee el resto de esta entrada..
Al hilo de los comentarios en el post ¿Por qué es tan difícil encontrar un restaurante decente en un sitio turístico? se me ha ocurrido llevar lo de la información asimétrica un poco más allá. Si en dicho post decíamos que toda transacción comercial es asimétrica y lo ilustrábamos con las famosas naranjas y limones de Akerlov, esta vez vamos a dar una vuelta de tuerca a las relaciones personales, concretamente al terreno de las relaciones de pareja, admitiendo como punto de partida que no es lo mismo medir emociones que el precio de un coche de segunda mano.
Hoy al mediodía, en el programa de arbitraje televisivo de Telecinco, una hija de 18 años a la cual la madre había dejado con sus abuelos con 8 años exigía volver a vivir con sus madre. Como la mujer en cuestión no quería saber nada ambas acudieron el arbitraje y el juez, conforme a lo que establecía la ley, desestimó la demanda porque los padres no tienen obligación de mantener a los hijos mayores de edad si tienen medios propios. Y es que un tribunal no es lugar para reclamar el cariño de nadie ni siquiera el de una madre, más bien al contrario. Si es cierto que dos personas no pelean si una no quiere, más cierto es que dos personas no pueden quererse si una no quiere intentarlo.
Pero en las relaciones de pareja ambos quieren, por lo menos al principio. El problema es que el deseo es asimétrico. Cada uno somos de un padre y una madre y lo que buscamos en una pareja es muy diferente de una persona a otra, si es que lo sabemos porque todo es muy subjetivo.
» Lee el resto de esta entrada..
Estos días existe en Galicia cierto debate acerca de la oportunidad de construir una autovía entre Carballo y Berdoias, dos localidades de dicha comunidad autónoma. No voy a entrar en la necesidad o no de realizar dicha infraestructura, porque casi siempre las distintas opiniones responden a posicionamientos políticos, sino en algo más extrapolable y comprensible para lo que a mí me interesa, que es explicar cómo funciona el mundo en el que vivimos.
Una de las personas posicionadas en dicho debate, Xose Luis Barreiro columnista en la Voz de Galicia, tiró de ejercicio escolar y gracias a sus alumnos – Xose Luis también es profesor en la Universidad de Santiago de Compostela – recabó 1.900 opiniones sobre la autovía en cuestión.
La primera pregunta de la encuesta era si conocían o habían oído hablar de la autovía Carballo-Berdoias, a lo que el 91% de los encuestados contestaron que sí, y solo el 7% que no. La segunda pregunta, con respuestas cerradas, trataba de saber si los gallegos consideran necesaria esa infraestructura. El 49% dijeron que la autovía les parecía «muy necesaria»; el 32% señalaron que «cualquier inversión que se haga en Galicia es buena y hay que apoyarla»; el 11% dijeron que «si la hacen será por algo». Y solo el 4% dijeron que le parecía «innecesaria». Hasta aquí todo normal.
Lo sorprendente vino con la pregunta de control de toda encuesta – la que mide hasta qué punto los encuestados han contestado con veracidad o conocimiento de causa a una o varias de las pregunta precedentes -, en la que se le pedía a los encuestados que situasen Berdoias sobre un mapa de Galicia.
» Lee el resto de esta entrada..
¿Por qué es tan difícil encontrar un restaurante decente en un sitio turístico?
1 comentario - Deja un Comentario
En un mercado existe información asimétrica cuando una de las partes posee mucha más información que la otra sobre el producto que se intercambia. El economista George Akerlof – Premio Nobel en 2001 – describió a la perfección esta problemática mediante el mercado norteamericano de coches usados. A la venta hay unos pocos coches que valen la pena – las llamadas naranjas – y bastantes coches malos – los llamados limones-. Como cualquier comprador sabe que tiene muchas probabilidades de acabar comprando un limón cuando lo que en realidad busca es una naranja, indefectiblemente ofrece menos de lo que el vendedor pide por el vehículo. Cuando el comprador puja por un coche que realmente vale la pena, el vendedor – que sí sabe cuáles coches son naranjas y cuáles son limones – se niega a venderlo al precio ofrecido por el cliente de tal forma que los buenos coches acaban por no venderse. Sólo se venderán los de peor calidad porque con los coches limón el vendedor sí aceptará regateos. Como el comprador también sabe esto, ve reafirmadas sus impresiones iniciales de que le van a timar, y todavía ofrece menos dinero cuando el vendedor acepta su oferta. Si comprador y vendedor practicaran este juego hasta el final, también se dejarían de vender limones, pero al final se produce el trato porque a fin de cuentas el comprador necesita el coche y es que si no, ¿a qué fue al concesionario? Lo que se produce en la práctica es algo ya conocido desde hace tiempo como la Ley de Gresham, un principio según el cual los productos de peor calidad acaban expulsando a los de mejor calidad cuando ambos coexisten en el mismo mercado.
» Lee el resto de esta entrada..










