El alto número de visitas del post marketing de carpinteros me ha animado a escribir otra historia de “marketing de andar por casa”, aunque mucho más gratificante y con final feliz porque, a diferencia de la de los carpinteros, el profesional nunca dejó de serlo.
Esta va de abogados, concretamente de toda una saga de tres generaciones de abogados. Un abogado tenía mucha fama en pleitos de tierras hasta el punto que, con el tiempo, la mayor parte de sus casos se ceñían a esta especialidad. El volumen de estos casos fue tal que el hijo de este abogado heredó unos cuantos casos y el nieto algunos menos.













