Como ha sido primera plana mundial no me voy a extender con la noticia: Massimo Tartaglia, ingeniero eléctrico, lesiona a Berlusconi, primer ministro italiano, con una estatuilla del Duomo de Milán. Se ha hablado mucho de ambos hombres así que ahora vamos a hablar del convidado de piedra y nunca mejor dicho. La estatuilla del Duomo de Milán, de polvo de mármol, ha duplicado su precio de un día para otro. Antes de la agresión se vendía a 6 €. Ahora, como es el souvenir más buscado por los turistas, su precio ha subido hasta los 12 €.
Archivo para la Categoría 'ECONOMÍA'
Lo ha sugerido Paul Krugman, flamante precio nobel de economía, pero la idea no es nueva. Ya en los años 70 Charles Tobin sugirió gravar las transacciones económicas internacionales con un impuesto lo bastante pequeño como para que no afectara a las operaciones de comercio a largo plazo pero sí como para que desincentivara las operaciones especulativas. La idea fue tan revolucionaria en su tiempo que automáticamente bautizaron al asunto como la tasa Tobin.
Estas operaciones especulativas son las que distorsionan los mercados y provocan las grandes fluctuaciones de un día para otro. ¿Cómo? En estas operaciones los márgenes de ganancia son muy pequeños pero seguros de tal forma que los inversores mueven grandes volúmenes para que compense la compra y reventa casi instantánea en los diferentes mercados mundiales.
Imaginemos un hotel con un millón de habitaciones cuya construcción ha sido financiada por varios bancos. Esas habitaciones se pueden comprar o alquilar y al principio todo va bien puesto que son muchos los interesados. No es para menos: el hotel es todo lujo y refinamiento y las perspectivas son fabulosas para los inversores pues entienden que mucha gente pagará por disfrutar de semejantes instalaciones. Con lo que se obtenga en alquileres o ventas se pagará a los bancos que, igualmente creyeron en la rentabilidad del negocio. El lugar es de ensueño y todo el mundo así lo cree… hasta que deja de hacerlo y las lujosas habitaciones sencillamente no se ocupan.
¿Os suena la historia? Ya sabéis, gente que cree que esto o aquello es la divina pomada y paga un precio altísimo en la confianza de revenderlo a un precio superior. Sí, se trata de una burbuja. Sustituyamos hotel por Dubai en el párrafo anterior y el cuadro está completo: las inversiones multimillonarias que se han hecho en Dubai, mayormente inmobiliarias, no están rentando lo que se pensaba. Buena culpa de ello la tiene la crisis económica pero, a su vez, la falta de pagos de Dubai ha ocasionado otra crisis.

Analizando los resultados del Barómetro 2009 y comparándolos con los de 2007 y 2008, el informe Nexos FP de CEAC destaca que en el año 2007, el 71 por ciento de los titulados en ciclos de la FP encontraban trabajo en los 6 meses posteriores a finalizar sus estudios y que su salario medio, en función de la especialidad, estaba entre 11.000 y 14.000 euros anuales.
Un año después, en 2008, el 41 por ciento ya encontraba trabajo en menos de 1 mes, y en 2009 las tasas de empleo que consiguen se acercan al cien por cien, con salarios que se inician en la franja de 20.000 euros anuales, aproximadamente un 20 por ciento más de lo que perciben los graduados de la ESO. Estas cifras explican que, por primera vez en la historia, el número de estudiantes de ciclos sea superior al de bachillerato.
Dicen que si se tuviera en cuenta la economía sumergida, el PIB de España aumentaría un 20%. Es bastante habitual saber de personas que trabajan sin contrato o que realizan trabajillos al margen del trabajo legal. En España aún se mira con simpatía a quien es capaz de defraudar impuestos porque sabe montárselo bien.
Esta historia versa sobre una de esas personas que, a veces, no tenía más remedio que trabajar en negro y de una empresa que se cree que ahorra dinero cuando no le hace contrato a sus trabajadores cuando lo que realmente hace es defraudar a todos los españoles. Todo ello sin contar con que si el empresario se cree listo al actuar así siempre te puede salir un trabajador que lo sea mucho más y si no atención a lo que hacía Roberto.
He esperado un par de semanas antes de publicar este post porque no quería que se malinterpretara su contenido con lo reciente que estaba la liberación de nuestros marineros en aguas de Somalia.
Imaginemos que España no fuera una potencia pesquera y que barcos de otras nacionalidades contaminaran nuestras aguas y saquearan nuestros caladeros. Algunos jovenes españoles, cansados de tanto agravio, se echan en zodiac al mar y, armados con AK-47, secuestran barcos y exigen rescates millonarios. La opinión pública mundial clama contra la piratería española pero en tierra los secuestradores son héroes que arriesgan su vida para conseguir dinero para su gente y liberar a nuestras costas de la presencia de barcos extranjeros contaminadores y esquilmadores…
Una vez pagado el rescate del Alakrana fuentes españoles indicaron que el reparto en tierra fue multitudinario. Pero la mayoría de quienes hacían cola para cobrar no eran piratas sino accionistas. Efectivamente, existe una bolsa privada de valores en la costa de Somalia donde cotizan un sinfín de compañías marítimas dedicadas a la piratería. Eran 15 hace unos meses pero con el triunfo de algunas de algunas de estas primeras empresas (es decir, cobro de rescates millonarios por barcos y tripulaciones) hoy día son más de 70. Ni que decir tiene que se trata de una bolsa ilegal sin ningún tipo de respaldo oficial.
En este hipotético mercado primario somalí, las OPV permiten a estas navieras equiparse con lo básico en el noble arte de la piratería, esto es, un par de zodiacs, armamento (supongo que unos AK-47 bastarán), municiones y combustible. Entiendo que lo relevante para fijar el precio de salida de las acciones será la experiencia de los empresarios en anteriores secuestros, el pasado militar o, sencillamente, la mala fama del capitán. Posteriormente y ya con las acciones en manos de los inversores (es decir, en el mercado secundario de reventa de acciones) todo consiste en esperar y ver.
En situaciones de exceso de oferta los productores bajan los precios para darle salida al stock acumulado. Eso es lo que ha pasado con el ibérico. Las estimaciones hablan de 1.000.000 de jamones sobrantes. Es muy significativo que las agencias de viajes nos regalen jamones en lugar de las consabidas maletas con ruedas o trolleys.
Las claves de este sobrestock de jamones son las siguientes:
- Desde el año 2000 se han incorporado al sector nuevos inversores, que en su mayoría han apostado por un sistema intensivo frente al pastoreo en dehesa. En 2007, la cabaña alcanzó el mayor número de animales, cuyos productos elaborados han salido al mercado este año.
Los pagarés de empresa vienen a ser títulos de renta fija garantizados por quienes lo emiten. Cuando compras acciones de una empresa te conviertes en propietario, cuando compras pagarés te conviertes en prestamista. Se trata de un medio de financiación para las empresas para obtener recursos por su cuenta en vez de hacerlo a través de los intermediarios financieros habituales, esto, cajas y bancos.
Con mucho bombo mediático (aprovechando los 25 años del aniversario de la expropiación de Rumasa) han salido a la palestra financiera varias emisiones de pagarés de la llamada Nueva Rumasa. Titulares aparte hay mucha letra pequeña en todo esto. Lo primero es que pudiera parecer que las emisiones están garantizadas por el grupo Nueva Rumasa. Primer error porque estas emisiones deben estar respaldadas por empresas no por conglomerados empresariales.
Es este gobierno muy partidario del bombo y el platillo en lo que respecta a los grandes medidas o planes para combatir la crisis. Ciertamente anda el país muy necesitado de ilusión y confianza y constituye un evento de primer orden informar y comunicar a los ciudadanos las medidas que se van a adoptar.
La publicidad es una herramienta del marketing y es ejecutado mayormente a través de los medios de comunicación de masas. Además de la publicidad, la empresa privada utilizada una amplia variedad de instrumentos de marketing porque sabe que la reiteración de uno solo puede llegar a producir hartazgo o efectos contrarios a los deseados.












