Cuando hace once años terminé de estudiar se me plantearon, básicamente, dos alternativas, trabajar en una empresa privada como asalariado o creando una empresa propia o bien prepararme unas oposiciones. Cualquiera de estas opciones está en manos de cualquiera y cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes. En mi caso me preparé unas oposiciones y después de casi dos años de compaginar trabajo y estudio gané plaza en la Comunidad de Madrid.
Tengo compañeros de estudios y amigos que optaron por trabajar en la privada y algunos crearon su propia empresa, todos ellos han tenido sus años de pujanza en los que han ganado sus buenos dineros, porque vivimos en una economía de “libre mercado” y a mí nunca se me ha ocurrido decirles que limitaran sus sueldos o ganancias, sin embargo llegan las vacas flacas, y ahora sí, a los funcionarios, que nunca hemos tenido grandes salarios ni ganancias, todos nos miran para decirnos: no se apliquen el poquito de incremento anual, porque nos tienen que ayudar a los que antes nos hemos forrado.




