El sector público es fundamental en las organizaciones económicas y al frente suelen estar gobiernos elegidos democráticamente. En los sistemas democráticos son muchos los partidos políticos llamados a repartirse la tarta de votos. Pero lo normal es que gane el partido mayoritario de la Derecha-Cola o el partido mayoritario de la Izquierda-Cola. ¿No le sorprende que la liga la ganen siempre los mismos? Tanto unos como otros se comportan como un duopolio – un mercado donde solo existen dos empresas – para autoperpetuarse en el poder. Sucede en la mayoría de los países del mundo pero el caso español es sangrante por muchas razones. Al final y en la práctica, o mandan los unos o los otros, como si toda liga fuera del Madrid o del Barça, aunque eso sí con algún socio ocasional. La élite de quienes están al frente de estos partidos mayoritarios se alternan para gobernar España y, como buenos economicus y utilizando métodos legales que no morales, se refuerzan en el poder mientras impiden el ascenso de otras formaciones. ¿Se atreve a descubrir que realmente no vive en una democracia?
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¿Por qué le llaman democracia cuando en realidad es una oligarquía?
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Cuando hace once años terminé de estudiar se me plantearon, básicamente, dos alternativas, trabajar en una empresa privada como asalariado o creando una empresa propia o bien prepararme unas oposiciones. Cualquiera de estas opciones está en manos de cualquiera y cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes. En mi caso me preparé unas oposiciones y después de casi dos años de compaginar trabajo y estudio gané plaza en la Comunidad de Madrid.
Tengo compañeros de estudios y amigos que optaron por trabajar en la privada y algunos crearon su propia empresa, todos ellos han tenido sus años de pujanza en los que han ganado sus buenos dineros, porque vivimos en una economía de “libre mercado” y a mí nunca se me ha ocurrido decirles que limitaran sus sueldos o ganancias, sin embargo llegan las vacas flacas, y ahora sí, a los funcionarios, que nunca hemos tenido grandes salarios ni ganancias, todos nos miran para decirnos: no se apliquen el poquito de incremento anual, porque nos tienen que ayudar a los que antes nos hemos forrado.





