Tenía mucha curiosidad por saber cómo era lo de lo de andar de Congresos así que me fui a uno que me tocaba al lado, en Santiago, organizado por la OEE y que ha tenido lugar los días 8-9 y 10 de este mes.
Después de tres días de mucho trajín debo decir que son una paliza pero demasiado interesantes como para no ir a alguno de ellos de vez en cuando. No voy a entrar en la calidad de las ponencias ni de las comunicaciones (máxime cuando la mía fue de las peores) porque, como en botica, hubo de todo, pero si voy a entrar en las personas que conoces. Como sucede cuando vas de viaje de turismo luego recuerdas más a la gente que a las piedras.










