¿Hay realmente ataque especulativo contra España? Sea verdad o no, es sabido en el mundo financiero que solo el rumor puede desencadenar el ataque. Aparentemente los especuladores han concentrado su arremetida en los eslabones más débiles de la Unión Europea. Primero fue Grecia, y ahora España y Portugal. El hecho es que una parte del mercado se ha alineado provocando la huida masiva de los inversores internacionales.
Los motivos que explican por qué España se ha convertido en el epicentro de la tormenta financiera de escala mundial son variados. Los cinco más importantes son los siguientes:
- Con las caídas, algunos ganan. Varios expertos destacan que las recomendaciones de venta pueden estar contaminadas por intereses espúreos, principalmente en quienes hayan predicho la caída a través de warrants y opciones de futuro.
- Foco informativo. España está en el primer plano de los medios de comunicación internacionales, y varios expertos con indudable tirón mediático han echado más leña al fuego de su mala situación económica (Nouriel Roubini, Paul Krugman, el FMI, el BCE…). Aparte los departamentos de análisis de algunos grandes bancos (Deutsche Bank y Goldman Sachs) aconsejan desprenderse de renta fija pública española (aunque de momento goza de la máxima cualificación se da por descontada una recalificación desde hace meses).
- Falta de credibilidad. Ya sin entrar en la bondad de las medidas adoptadas por el Gobierno es notorio que el mercado no cree en ellas y que el propio ejecutivo transmite mucha inseguridad acerca de su gestión.
- Concentración sectorial. Los cuatro valores con más peso en la Bolsa española -Santander, Telefónica, BBVA e Iberdrola – representan más del 62% del Ibex- son los preferidos por los inversores extranjeros. Esta corta la selección de valores ponderan muy alto en el IBEX y, como son los que han experimentado mayores ventas debido a la huida de los inversiones internacionales, han arrastrado a todo el mercado.
- Las caídas se retroalimentan. En momentos de pánico, el mercado se comporta de manera irracional y el sálvese quien pueda prima sobre opciones más meditadas.
Vía e imagen | ecomur
« Florece la economía sumergida | El modelo laboral holandés: cooperamos porque si no nos tragaría el mar »




