Recientemente Chávez ha devaluado su moneda para mejorar las exportaciones venezolanas de crudo. Este aprendiz de economista y muchas otras cosas sigue convencido de que no es lo que es sino lo que él diga y juega con la moneda como quien juega con las televisiones y todo lo que haga falta. Y debe estar convencido de que cuanto más lo dice más verdad es porque, ya no contento con que las televisiones públicas emitan forzosamente sus soporíferas alocuciones de varias horas ahora ha impuesto la misma medida a las televisiones de pago.

La relación de cambio con otras monedas esta fijada por ley, no por el libre juego de la demanda y de la oferta, propiciando un floreciente mercado negro de divisas en dicho país. Y es que no hay otro remedio. La relación de cambio dólar/bolivar fuerte oscila entre 2,6 y 4,3 por dólar (según el sector afectado). Esto quiere decir que en un país pobre donde la inflación es galopante, los precios de los productos básicos tienen varios ceros y apenas hay importaciones hay que dar 1 dólar para conseguir 2,6 bolívares.

¿Consecuencia? Casi no hay reservas de divisas extranjeras de tal forma que los pocos empresarios que necesitan divisas para operar en el extranjero tienen que conseguirlas en el mercado negro donde la relación de cambio es mucho más interesante que en el oficial. Teniendo en cuenta que el amigo Chávez controla su país como si de su cortijo se tratara imagino perfectamente quien maneja los entresijos de este tipo de mercados no oficiales pero permitidos bajo cuerda por la administración pública.

Por otra parte y al devaluar el bolívar las importaciones y contratos pendientes con otros países se resienten (la devaluación del bolívar le costó a Argentina 500 millones de dólares). Luego este hombrecillo llamado Chávez llamará a los demás países sudamericanos a luchar contra el enemigo imperialista yanqui o sionista. Y ya no hablo del enemigo judeomasónico porque igual alguien se me pone nostálgico.

Imagen | cmi
En anxopenalonga | El nuevo enemigo de los venezolanos es el precio

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