Ver para creer. El patio contento porque los precios suben. Lo predice la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) prevé que la inflación volverá a ser “ligeramente positiva” a partir de noviembre, momento en el que avanzará un discreto 0,2%.
En diciembre, el alza será del 0,8%, si bien estos crecimientos positivos no impedirán que en el conjunto del año el IPC retroceda un 0,3%, según sus proyecciones. Funcas achaca este escenario básicamente a la fuerte desviación al alza que están experimentando los productos energéticos.
En octubre, la inflación de los productos energéticos, medida en tasa interanual, pasó del -10,2% hasta el -6,6%, una “fuerte subida” que los técnicos explican por el denominado efecto escalón, esto es, el efecto que se produce cuando al comparar un dato interanual del IPC con el mismo dato registrado en el mismo mes del año anterior hay diferencias notables, si en el ejercicio anterior hubo caídas de precios. Esta consecuencia estadística preocupa relativamente a los analistas, porque no se trata de una subida real de los precios. Baste recordar que el precio de crudo de Brent ronda ahora actualmente los 78 dólares por barril, prácticamente el doble que el registrado hace un año.
Respecto a la inflación subyacente –la que descuenta la energía y los alimentos– las cajas consideran que probablemente haya “tocado fondo” y comience a ascender a partir de enero. No obstante, la radiografía que deja el comportamiento de los precios de octubre dibuja un panorama complicado y es que, por ejemplo, la tasa de inflación de los alimentos no elaborados, situada en el -2,6%, retrocedió una décima respecto a septiembre.
Por otro, en el grupo de los servicios los precios continuaron la tendencia a la moderación. Funcas llama la atención especialmente sobre el descenso en tasa interanual en viajes organizados, restaurantes, bares, cafeterías y comedores, como un claro efecto de la atonía del consumo, si bien la inflación repuntó considerablemente en “servicios financieros”.
El cambio de rumbo que tomarán los precios, según Funcas, contrasta con el hundimiento del PIB y una histórica tasa de paro –del 19,3%, según Eurostat– que mantendrá prácticamente congelado el consumo. Por todo ello, los expertos llaman la atención sobre el impacto que está teniendo la subida fiscal en el IPC. Y eso que todavía no ha subido el IVA…
Vía | expansion
Imagen | dolaraldia
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