
La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha sancionado a seis grandes aseguradoras, entre ellas Mapfre, con una multa de 120,7 millones de euros, la más alta de la historia en España, por pactar precios entre 2002 y 2007 en el seguro decenal, que cubre los defectos en la construcción de edificios de viviendas.
En un comunicado, la CNC explica que ha impuesto la sanción a las aseguradoras españolas Mapfre, Asefa y Caser y a las reaseguradoras internacionales Swiss Re, Munich Re y Scor por lo que considera una infracción «muy grave» contra la competencia, que además ha tenido «una larga duración» y «ha afectado a todo el mercado de un producto de contratación obligatoria».
Según el relato de Competencia, en el segundo semestre de 2001, las principales aseguradoras españolas en seguros decenales (Asefa y Mapfre) y las tres principales reaseguradoras (a quienes ceden parte de los riesgos) se reunieron e intercambiaron información «con el objeto de alcanzar un acuerdo de precios mínimos, que se materializó en un documento del 5 de diciembre de 2001».
El acuerdo, que tenía como objetivo aplicarse a todo el mercado (de hecho, Caser se incorporó a partir de 2006), tuvo como resultado «la total homogeneidad en las primas propuestas por las distintas aseguradoras presentes en el mercado del seguro decenal en España y la eliminación de la competencia».
Competencia también sostiene que las aseguradoras participantes en el pacto «vigilaron que el acuerdo de precios mínimos fuese respetado» por todo el mercado, existiendo «evidencias» de que llegaron a presionar y boicotear a «quienes se mostraron dispuestos a sustraerse a la disciplina del cártel de precios mínimos, llegando incluso a conseguir romper operaciones comerciales cerradas».
Asefa soportará la sanción más elevada, de 27,76 millones de euros, en tanto que Swiss Re deberá abonar 22,64 millones; seguida de Mapfre, con 21,63 millones; Scor, con 18,59 millones; Munich Re, con 15,86 millones, y Caser, con 14,2 millones.
Se trata de la mayor multa impuesta por la autoridad de la competencia en España, que además supone más del doble de la que era las más elevada hasta ahora, la sanción a Telefónica que decidió el antiguo Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) por obstaculizar el proceso de preselección de llamadas, que fue de 57 millones de euros.
La resolución, que se puede recurrir sólo ante la Audiencia Nacional en la vía contencioso-administrativa, acuerda imponer «multas importantes» con un objetivo disuasorio, ya que «los cárteles de precios constituyen las conductas más dañinas a la competencia».
La Ley de Ordenación de la Edificación obligó en 2002 a los promotores inmobiliarios a contratar pólizas que cubrieran durante 10 años los daños materiales existentes en los edificios nuevos de viviendas, con el objetivo de garantizar una compensación por los vicios o defectos que tuvieran en su estructura y que comprometieran su resistencia.
Según datos facilitados por la CNC, entre 2002 y 2007, periodo por el que han sido sancionadas las empresas, se emitieron 194.780 pólizas del seguro de daños a la edificación que costaron 1.780 millones de euros, y que aseguraban un valor de 244.087 millones.
Vía | lavozdegalicia
Imagen | bligoo




Le felicito, la noticia sobre las aseguradoras, siendo un incuestionable hecho relevante, apenas ha tenido el eco mediático que hubiera sido deseable. No consta en su perfil su aficción a la actividad aseguradora, lo que añade a su publicación un punto de interés -conozco muy bien el mundo asegurador-, pues no se valora en nuestro País el seguro en su justa medida, ni tampoco el alto valor social que el mismo tiene; pero tristemente, para los que hemos amado LOS SEGUROS, ni los agentes y Corredores -salvo muy contados casos, que siempre se dan-, no hicieron nada
-cuando debían- y ahora son víctimas de estos pactos que afectan a la competencia, al igual que son víctimas de otros pactos en materia de comisiones, que han convertido la profesión en algo agrio y falto de eficiencia. Esta situación queda reflejada en esa frase que usted aprecia, los agentes no han hecho nada y ahora son unas víctimas más y han convertido en víctimas de la voracidad de las compañías aseguradoras. Que solamente anhelan facturación, sin importar el servicio que prestan a sus asegurados, el beneficio técnico ha pasado a ser una quimera, sólo se persigue el beneficio financiero -que como usted bien conoce-, son ingresos atípicos o al menos no debieran ser los ingresos importantes parar un asegurador.
Quedo a su disposición, para aquello en lo que le pueda ser útil
Mucha suerte.
Edelmiro Álvarez
Gracias por el apoyo, Edelmiro. Conozco bien el mundillo de los seguros no en vano mi padre les dedicó prácticamente toda su vida y a mi hermano y a mí nos llevó una parte de la infancia. Si no hago referencia e este “pequeño detalle” en mi perfil es a que procuré escaparme lo más lejos posible del negocio familiar aunque más por razones personales que profesionales. La voracidad de los grupos de compañías que se reparten y manipulan el mercado es algo muy real pero al mismo tiempo muy difícil de probar. Las telefónicas, las compañías aéreas, las perfumeras… ya han sido multadas. Lo que hace especialmente feo lo de las aseguradoras es que han pactado precios en una actividad que es obligatoria para el clliente desde el punto de vista legal. Uno puede decidir o no volar pero está obligado legalmente a pagar el seguro del edificio.