Interesante artículo de Merrin Muxlow, escritora de negocios de Resource Nation, en Tendencias21. Merrin hace una lista de los diez principales errores que cometen los directivos al comprar para sus organizaciones, al tiempo que da algunos consejos sobre cómo evitar estas equivocaciones para invertir mejor el dinero de la empresa. Los errores como los correspondientes consejos son:
- Tratar de anticiparse. Merrin explica que los nuevos negocios generalmente pueden funcionar con lo mínimo e irse actualizando a medida que crecen. La regla general que recomienda es solo comprar lo que se puede usar mañana mismo ya que las cosas que se compran para el futuro suelen acabar en el desván.
- “Gangas” que no lo son. Comprar programas especializados con grandes descuentos en remates o liquidaciones puede ser una gran equivocación porque es posible que ni siquiera sean compatibles con los equipos que posee la empresa.
- Compras por impulso. No dejarse convencer por vendedores hábiles ni ir de compras por la frustración de tener los mismos vejestorios de siempre. Muxlow dice “Los dueños de negocios realmente inteligentes solo hacen compras estratégicas”. Es decir, compran cuando una cosa hace falta y se ha pensado detenidamente sobre la conveniencia de su adquisición.
- No negociar. En casi cualquier servicio o producto se pueden obtener buenos acuerdos, sobre todo con muchos vendedores que pueden ofrecer extras cuando se compra a fin de mes, de trimestre o de año, ya que esto puede hacer una diferencia en sus ventas.
- No pedir referencias. Siempre pedir referencias cuando se trata de compras significativas, sobre todo si es para adquirir servicios continuos. Tratar de obtener recomendaciones y referencias locales. ¿Qué cuesta hacer un par de llamadas para comprobar cómo le ha ido a otros con esta o aquella inversión?
- Escatimar en investigación. Se deben tener claros algunos aspectos antes de empezar a comprar: el presupuesto, los requerimientos básicos, la duración del proceso de compra, entre otros, además de tener presente el tamaño de nuestra empresa. Ciertos vendedores o suministradores solo tratan con grandes empresas.
- Ser un sabelotodo. No se puede ir a tiro fijo sino con la mente abierta. Aunque se sepa lo que se quiere, se debe estar abierto a nuevas opciones y no cerrarse en torno a un determinado producto, servicio o a una tecnología específica, ya que en el camino se pueden encontrar alternativas más apropiadas para el negocio.
- Lo barato puede salir caro. Muxlow afirma: “El producto o servicio más barato no siempre es el mejor –y ni siquiera el más barato”. Ella explica que deben tenerse en cuenta costos adicionales que puedan existir a más largo plazo con lo que se adquiere.
- No considerar costes a largo plazo. Muchas de las necesidades de los negocios pueden arrendarse y ahorrar un dinero en el primer momento, pero a la vez pueden salir mucho más caras en el largo plazo.
- Tirar la casa por la ventana. Aunque un negocio tenga una necesidad fundamental, es posible que esta esté por fuera del presupuesto real de la compañía, por lo que se puede pensar en comprar algo más barato que después pueda actualizarse o en otras opciones que puedan darse a medida que se crece.
Recuerde, un ‘buen trato’ es una compra con la que usted queda satisfecho, con independencia de cuál ha sido el coste.
Vía | tendencias21
Imagen | hoyempiezatodo
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