Después de haber tenido presente el entorno de trabajo y cuál va a ser la forma de trabajar es preciso hacer una serie de consideraciones sobre los periféricos, la silla y otros complementos.

  • Mesa y espacio de trabajo amplio. Las dimensiones de la mesa deben permitir que la pantalla del ordenador esté, como mínimo, a 40 centímetros del usuario y que el teclado se pueda colocar de manera que exista espacio suficiente delante del mismo para apoyar las manos y los brazos.

  • Pantalla ajustable. Fácil de orientar e inclinar, así como ajustable en luminosidad y contraste. Superficie preferiblemente mate, con el fin de evitar los reflejos. En cuanto a su colocación, es recomedable situarla a una distancia superior a 40 centímetros respecto a los ojos del usuario y a una altura que quede comprendida entre la línea de visión horizontal y la trazada a 60º por debajo de ella. Se debe mantener limpia de polvo y suciedad para que los caracteres no pierdan nitidez.
  • Teclado ergonómico. Inclinable e independiente de la pantalla para facilitar una postura cómoda al escribir que no provoque cansancio en los brazos y las manos. Los símbolos de las teclas han de resaltar y ser legibles desde la posición normal de trabajo. En este sentido, es recomendable la impresión de caracteres oscuros sobre fondo claro.
  • Ratón adaptado. Debe adaptarse a la curva de la mano y poder deslizarse con facilidad por la superficie de trabajo. Cuanto más cerca del teclado, para evitar movimientos forzados e incómodos, mejor. No está de más un reposamuñecas.
  • Silla ajustable de cinco apoyos. El asiento debe ser estable, regulable en profundidad y ajustable en altura, de tal forma que proporcione al usuario comodidad y libertad de movimientos. Se recomienda la utilización de sillas dotadas de cinco apoyos para el suelo con ruedas para desplazarse. Los mecanismos de ajuste de la silla deben ser seguros y se deben poder manejar con facilidad en posición sentado.
  • Complementos: el atril y el reposapiés. Es recomendable la utilización de un atril regulable, que permita la colocación de documentos a una altura y distancia similares a las de la pantalla, reduciendo así los esfuerzos de acomodación visual y los movimientos de giro de la cabeza así como de las tensiones sobre el cuello. En cuanto al reposapiés, debe ser ajustable (entre 0º y 15º sobre el plano horizontal) y con superficies antideslizantes. El reposapiés es imprescindible en los casos donde no se puede regular la altura de la mesa y la altura de la silla no permite al usuario descansar sus pies en el suelo.

Vía | mtas
Imagen | cnice

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En esta entrada hay 2 comentarios. Añade el tuyo.
David - 23 sep 09 a las 14:40:39

¿Y los brazos de la silla? Para mi son imprescindibles.

Anxo Penalonga - 23 sep 09 a las 17:05:30

Buena observación, David. No se ponen para una mayor claridad de la ilustración pero son imprescindibles para facilitar el descanso de los miembros que no están trabajando (en general el izquierdo mientras se opera con el derecho el ratón). Ya que lo mencionas, yo ya no sé conducir sin el reposabrazos derecho que está en el medio de los asientos. De acuerdo en que hay que conducir con las dos manos pero, de vez en cuando, se agradece descansar la derecha cuando no hay que cambiar las marchas.