
Entre las problemáticas citadas en el post anterior a propósito de la salud laboral cuando se trabaja con ordenadores destaca especialmente la derivada del uso de las pantallas de visualización de datos (PVD), razón por la que dedicaremos un apartado especial a la luz en el entorno de trabajo.
Las recomendaciones básicas en materia de prevención de riesgos laborales en lo que se refiere a la luz del entorno de trabajo son las siguientes:
- Lejos de la luz natural. Ubicar los puestos de trabajo con pantalla de visualización de datos (PVD) lo más alejados de las ventanas. Colocar las pantallas de visualización de datos de forma perpendicular a las fuentes de luz diurna y no situarlas frente a una ventana o de espaldas a ella, puesto que en el primer caso se produciría una disminución del contraste, y en el segundo, el deslumbramiento del usuario. Si esto no es posible, deben cubrirse las ventanas con cortinas gruesas o persianas para impedir la reflexión de la luz en la pantalla o los deslumbramientos directos sobre la persona. Los cristales tintados suelen ser una opción muy habitual.
- Mínimo de iluminación artificial. Aunque alejados de las ventanas el espacio de trabajo debe disponer de la iluminación general necesaria para las tareas que se realizan con el ordenador. La mayoría de las pantallas actuales, configuradas con fondos claros y caracteres oscuros, con tratamiento antirreflejo y amplio rango de regulación del contraste, son óptimas para trabajar con un nivel de iluminación a partir de 500 lux, que es el mínimo recomendable para la lectura y escritura de impresos así como de otras tareas habituales de oficina. El clásico flexo o “lámpara de arquitecto” – esa articulada y fácilmente orientable tanto a lo largo como a lo ancho – cumplen fácilmente esta función siempre que no provoquen reflejos en la pantalla en cuyo caso habrá que remitirse a lo expuesto en el siguiente apartado.
- Fuentes de luz apantalladas e indirectas. Utilizar los fluorescentes cubiertos con difusores o rejillas, para evitar los reflejos en la pantalla del ordenador o los deslumbramientos. Del mismo modo, hay que procurar que los puestos de trabajo estén situados entre las fuentes de iluminación del techo y no colocar la luz sobre la persona que usa el ordenador.
- Pantalla ajustable. Fácil de orientar e inclinar, así como ajustable en luminosidad y contraste. Superficie preferiblemente mate, con el fin de evitar los reflejos. En cuanto a su colocación, es recomedable situarla a una distancia superior a 40 centímetros respecto a los ojos del usuario y a una altura que quede comprendida entre la línea de visión horizontal y la trazada a 60º por debajo de ella. Se debe mantener limpia de polvo y suciedad para que los caracteres no pierdan nitidez.
- Paredes y superficies de trabajo mates. Es conveniente que tengan un acabado mate y un color neutro, con el fin de minimizar los reflejos.
Vía e imagen | mtas
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