En una difundida y afortunada parábola, el premio Nóbel de economía Samuelson contaba cómo un país, que sólo puede producir cañones o mantequilla, se enfrenta a la decisión de cuántas unidades de cada uno de esos bienes desea fabricar porque los recursos destine a uno de ellos dejara de destinarlos al otro.

Cuantos más recursos destine el país a la fabricación de cañones, menos quedará para producir mantequilla y viceversa. En todo caso, dispone de recursos para producir únicamente 20000 cañones, sólo 5000000 toneladas de mantequilla o, finalmente, un menú de posibilidades intermedias que combinaría ambas posibilidades como por ejemplo 10000 cañones y 2500000 toneladas o 5000 cañones y 3750000 toneladas de mantequilla.

Pero luego está la perversión de la idea: un país que produzca cañones puede apoderarse de la mantequilla de sus vecinos sin tener que renunciar a nada. En todo caso y como eso de iniciar una guerra está mal visto es mucho mejor (si no estás seguro de que no va a venir alquien con unos cañones más grandes que los tuyos), amagar con hacerlo.

Corea del Norte, Irán y otros países de tamaño medio llevan jugando a eso mucho tiempo. La reunión internacional se alarma, la ONU se reune, pasa el tiempo y tras muchas vueltas y en la mayoría de los casos, el país en cuestión conseguirá contrapartidas por “ser bueno”. La primera conclusión de todo esto es que compensa ser malo porque a los buenos (esos que producen mantequilla) no les dan contrapartidas.

Curiosamente la mayor parte de los “cacharros” de la guerra tienen su origen en los vastos arsenales de los llamados países ricos. La segunda conclusión es que los grandes beneficiados de la existencia de países “traviesos” son los países ricos.

Por supuesto, los primeros que ponen el grito en el cielo cuando esos países amenazan con utilizar sus juguetes son esos mismos países ricos que venden armas a los demás. Tercera conclusión: los países traviesos juegan con fuego y los ricos son unos hipócritas.

Imagen | edicion4.com.ar
Galleta didáctica – Cañones, matequilla y política internacional

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