En estos momentos en que mi libro hace su puesta de largo en el siempre difícil mercado de los libros de texto, no puedo evitar desgranar algunos conceptos e ideas que subyacen en el mismo. Uno de ellos es el apuntado por el insigne Fernando Trías de Bes, conocido escritor y consultor y que no es otro que el emprendedor no debe esconder su idea de negocio.
La lógica invita a lo contrario: después de ese pequeño “eureka” surgido a su vez de mucho pensar, calcular e informarnos, nos sentimos reacios a compartir nuestra idea con los demás como si fueran a copiarnos o robárnosla. Pero no debes albergar temor, no hay nada como creer en una idea para sacarla adelante y suele ser su creador quien más ilusión y energía le dedicará. Miguel Angel lo dijo claro: “el David estaba encerrado ahí dentro, yo solo tuvo que sacarlo”.




